Disfruta 3 meses de prueba de acceso completo. Inicia hoy tu PRUEBA GRATUITA. Cancela en cualquier momento.
INICIA PRUEBA GRATUITA
[.article__paragraph--cap] [.small-caps] Salí a la esquina de las calles [.small-caps] 38 y Chicago en la ciudad de Minneapolis, donde la policía había matado a George Floyd la semana anterior, para escuchar lo que la gente estaba pensando en los días posteriores a su muerte. Un homenaje en la acera había crecido hasta cubrir la calle con mensajes de pena, determinación y esperanza. Estaban pintando un mural de George en la pared. Los autos llenaban las calles. Las familias traían a sus hijos para ser testigos de lo que había ocurrido. La muchedumbre se conformaba por activistas, espectadores, clero, dolientes y artistas, fue toda una mezcla. Hice la misma pregunta sencilla a cualquiera que estuviera dispuesto a hablar conmigo: ¿Qué es lo que quieres decir?[.article__paragraph--cap]
Algunos no querían hablar. Otros sí. Entre las historias dolorosas hubo algunas muy recientes y difíciles para que las personas pudieran compartirlas en público.
Había una mezcla de celebración, enojo y tensión. Parecía que las manifestaciones de la tarde serían grandes. Parecía que la ciudad iba a incendiarse de nuevo, y así ocurrió.
Las personas gritan para ser escuchadas.
Escucha.
Vi un cansancio aplastante en mis hermanos y hermanas en la calle, una carga pesada que han llevado durante días y años y décadas de gritos que nadie escuchaba.
¿Qué es lo que quieres decir?
Te veo.
Te escucho.
Y tú importas.
No estás solo.
[.imgcaption] No quiero estar colmada de miedo cada vez que salgo o cuando salen mis hermanos. No quiero temer que quizá estamos arriesgando la vida, solo por hacer las cosas que hacen todos. [.imgcaption]
[.imgcaption] No hay otro momento que ahora para levantarse y alzar la voz por los prójimos, los seres humanos. [.imgcaption]
[.imgcaption] Este es un momento terrible para Estados Unidos. Nos necesitamos los unos a los otros. El último mandamiento de Dios nos indicó amarnos mutuamente. [.imgcaption]
[.imgcaption] El poder es del pueblo, la unión hace la fuerza, y juntos venceremos. Es nuestro deber usar nuestras voces para hablar por aquellos que han perdido las suyas. [.imgcaption]
[.imgcaption] Nosotros como personas queremos ver más responsabilidad. Ya no deberíamos tener miedo. Hoy el llamado es estar unidos. Levántate. Defiéndete. [.imgcaption]
[.imgcaption] Estoy intentando enseñar a mi hija sobre el racismo y la brutalidad policial y, al mismo tiempo, levantar mi voz para que los responsables rindan cuentas. [.imgcaption]
[.imgcaption] Lo que toleras hoy se vuelve banal mañana. Debemos resistir hoy para crear un futuro mejor. [.imgcaption]
[.imgcaption] Velo. Créelo. Trabaja por ello todos los días. Esto no ha terminado. Me duele en el corazón. [.imgcaption]
[.imgcaption] Soy entrenador en este barrio y quiero defender a estos niños para que ya no tenga que experimentar cosas así, incluso si esto requiere entregar mi vida, que así sea. [.imgcaption]
[.imgcaption] No podemos respirar. [.imgcaption]
Todas las fotografías son de John Nolter. Usadas con permiso del fotógrafo.