Plough Logo

Shopping Cart

  Ver carrito

Subtotal:

Caja
Child holding a teddy bear

La inocencia de nuestros niños

por Johann Heinrich Arnold

0 Comentarios
0 Comentarios
0 Comentarios
    Enviar

Jesús dijo que solo los niños —o los que son como ellos— entrarán en el reino de Dios. A diferencia de los adultos, los niños no son seres divididos o duales. Son un todo; son vulnerables; son del todo dependientes de padre y madre. Cristo nos llama a volvernos como niños, y esto significa que debemos dejar todo y llegar a ser absolutamente dependientes de Dios y unos de otros.

Si nosotros como padres amamos a Dios con todo nuestro corazón y alma, nuestros hijos tendrán la reverencia debida por nosotros, y nosotros también tendremos reverencia por nuestros hijos, y por el maravilloso misterio de convertirse y ser un niño. El elemento básico de una vida familiar verdadera es la reverencia por el espíritu que se mueve entre padres e hijos.

Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «"¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?" Él llamó a un niño y lo puso en medio de ellos. Entonces dijo: "Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el reino de los cielos"».

El elemento básico de una vida familiar verdadera es la reverencia por el espíritu que se mueve entre padres e hijos.

Estas palabras de Jesús expresan el enorme valor que tiene el alma de un niño pequeño a los ojos de Dios. Podemos estar seguros que Dios cuenta cada cabello de cada niño, y que cada niño tiene un ángel de la guarda que siempre tiene acceso al trono de Dios.

La inocencia de un niño es una bendición enorme. Sin embargo, existe una inclinación al pecado en todos los niños, y por lo tanto tenemos que guiar a los niños de buena manera para que no pierdan su inocencia infantil, es decir, su pureza de corazón. Inducir a un niño a pecar es un crimen terrible.

Es muy importante que los padres y educadores inspiren en cada niño un amor profundo a Dios, a Jesús, y a otras personas. Los padres y educadores deben contarle a los niños sobre Jesús: cómo nació en un establo, cómo vivió y trabajó, cómo sanó a los enfermos, cómo amaba y bendecía a los niños, cómo murió en la cruz y resucitó, y qué significado tenía en su vida el mundo angelical. Es importante tener una actitud de inocencia hacia el mundo angelical y hacia la vida de Jesús. Los niños experimentan las cosas espirituales de una manera mucho más real y profunda de lo que creemos.

toddler crawling
Contribuido por J. Heinrich Arnold Johann Heinrich Arnold

Johann Heinrich Arnold, conocido por sus libros que han ayudado a muchos a seguir a Cristo en su vida diaria. Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre cabal que daba la bienvenida cariñosa a cualquiera persona abrumada, invitándola a tomar un cafecito y platicar.

Aprender más
0 Comentarios