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Mountains in South America

La confianza en Jesús

por Johann Heinrich Arnold

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  • Jorge Gustavo Mendoza

    Muy bueno el artículo sobre la confianza en Jesús Felicitaciones

¿Por qué es tan difícil creer en Cristo y confiar del todo en él? Cristo quiere darnos su vida y espíritu, si lo miramos solo por un momento nuestros corazones nos dicen: Aquí hay alguien en quien podemos confiar. Pero todos experimentamos sentimientos de temor y ansiedad. Algo en nosotros busca a Cristo y, al mismo tiempo, algo quiere ser independiente y se resiste a rendirse por completo a él. Pero eso es lo que debemos hacer, pues el evangelio dice: crean y confíen. No es suficiente darle a Cristo lo bueno que hay en nosotros, ni darle nuestros pecados o traer ante él nuestras cargas. Quiere nuestros seres completos. Si no nos rendimos plenamente a él —si nos aferramos a nuestras reservas— nunca encontraremos la plenitud de la paz y libertad interior prometidas en el evangelio. Debemos entregarle a Cristo nuestro ser más íntimo.

Con frecuencia el poder de las tinieblas infunde miedo en nuestros corazones y nos impide la consagración total a Dios. Cuando Jesús dijo en la sinagoga: «si no comen la carne del Hijo del hombre ni beben su sangre, no tienen realmente vida», hasta sus seguidores encontraron estas palabras difíciles de aceptar, y muchos lo abandonaron. Pero cuando Jesús les preguntó a los doce: «¿También ustedes quieren marcharse?, Señor —contestó Simón Pedro—, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios». Esa fe también debe vivir en nosotros: en nuestros corazones, nuestras almas y todo nuestro ser. Debe convertirse realidad en nosotros una y otra vez, no un sistema religioso, ni una teoría, sino el saber que podemos confiar por completo en Jesús y darle todo —nuestra vida entera— por toda la eternidad. No es necesario que lo entendamos todo a un nivel intelectual. De mayor importancia es que experimentemos la confianza y la fe en nuestros corazones y en nuestro ser.

No debemos temer ni a nuestros enemigos, ni a la difamación y persecución que puede venir sobre nosotros. Debemos confiar en Jesús. Él también fue difamado y perseguido. No queremos nada mejor. Si nos volvemos a Jesús en total confianza y amor, estoy absolutamente seguro de que permaneceremos bajo la amorosa protección de Dios.

Debemos creer y confiar en que Jesús es la respuesta a todas nuestras confusiones, problemas y preocupaciones. No siempre he confiado lo suficiente en Jesús, pero reconozco mi falta de confianza como pecado. La vida no está exenta de confusiones o preocupaciones. Sin embargo, sabemos adonde acudir. Es muy sencillo: si no entiendes algo, confía en Jesús. No siempre es fácil, algunas veces hacerlo de todo corazón implica una lucha interna. Pero Jesús dijo: «Confíen en Dios, y confíen también en mí». Esa es la única respuesta.

De una carta: Te recomiendo no pensar demasiado en las cuestiones difíciles de la fe, como por qué Dios podría utilizar a una persona que ama como instrumento de su ira. No conocemos lo suficiente sobre el amor de Dios. La única respuesta a tales preguntas es la confianza plena e incondicional.

La vida no está exenta de confusiones o preocupaciones, pero la respuesta es muy sencillo: si no entiendes algo, confía en Jesús.

Si nos sentimos tentados a perder la confianza en los demás, debido a los conflictos por los que hemos pasado, o por cualquier otra razón, debemos encontrar la tranquilidad interior. Debemos tener una actitud de confianza y dedicación a Jesús que dice: «no se cumpla mi voluntad, sino la tuya», y que nos hace absoluta e internamente tranquilos. Sin esta confianza que nos fortalece, en lo personal no resistiría un día. Iglesias y grupos comunitarios como el nuestro morirán, todos moriremos. Al final de cuentas, solo Jesús será el único vencedor.

Como los rayos del sol sobre un valle, el gran amor de Dios se extiende por toda la tierra. Es cierto que hay cosas terribles en el mundo, como las guerras; y las guerras vendrán, pero Dios es más grande. Él es mucho más grande que el ser humano, y su amor es mucho más grande que el amor humano. No vivas con miedo. Mira al otro lado del valle y hacia las montañas y piensa en el gran Dios que creó todas las cosas, quien te tiene en su mano. Si vivimos de acuerdo con Jesús y sus enseñanzas, no hay razón para tener miedo. Seamos fieles a él y a Dios y dejemos atrás todo temor.

Aprende a confiar siempre en Jesús, aun cuando no entiendas algo. A menudo surgirán situaciones en la vida sin que entiendas la razón. La única respuesta es confiar en Jesús.

Experimentarás tiempos muy difíciles, pero nunca olvides que la victoria final es de Dios. Cree siempre en esto. El cielo y la tierra pasarán, pero un nuevo cielo y una nueva tierra vendrán.


Extraido y traducido del libro Discipleship (en inglés).

Mountains in South America
Contribuido por J. Heinrich Arnold Johann Heinrich Arnold

Johann Heinrich Arnold, conocido por sus libros que han ayudado a muchos a seguir a Cristo en su vida diaria. Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre cabal que daba la bienvenida cariñosa a cualquiera persona abrumada, invitándola a tomar un cafecito y platicar.

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