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    Green leaves in spring sunlight

    Creados para la alegría

    No esperes el paraíso en la tierra. Pero hay un sentido: el amor de Dios.

    por Alice von Hildebrand

    miércoles, 17 de agosto de 2022

    Otros idiomas: Deutsch, العربية, English

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    • Mónica millet

      Maravilloso todo lo que leí... Una verdadera buena noticia. Gracias!!!

    La Dra. Alice von Hildebrand fue filósofa y teóloga católica, y viuda del filósofo alemán y activista antinazi Dietrich von Hildebrand. Ella enseñó filosofía en Hunter College durante treinta y siete años, hasta su jubilación en 1984, y es autora de varios libros. Nació en Bélgica y llegó a los Estados Unidos en 1940; se murió en enero de 2022. Esta artículo es un extracto traducido de una entrevista realizada en 2011.

    Durante la Segunda Guerra Mundial, salí de Francia en el último barco estadounidense. Nos detuvo un submarino alemán y los militares nos dieron una hora para salir del barco. Estaba absolutamente convencida de que iba a morir. ¡Absolutamente! Y tuve una experiencia sumamente poderosa. En un décimo de un centésimo de un segundo, mi vida pasó frente a mis ojos con los más mínimos detalles. Fue increíble. ¿Y de qué me di cuenta?

    Dios ha creado a cada persona para un propósito. Él tiene su plan de amor para ti, para mí, para todos. El problema es que nosotros hacemos nuestros propios planes. Queremos que se realicen de cierta manera y en cierto momento. Y nos volvemos amargados cuando no se materializan. Sin embargo, cada uno necesitamos llegar a un momento de la vida cuando podamos decir: “Tú, oh Señor, escoge por mí”.

    Santa Teresita del Niño Jesús dijo algo que me ha impresionado muchísimo: “lo que más quiero es lo que Dios escoge por mí”. Cielo santo, ¿qué más quieres? Si Dios escoge para ti una vida soltera, debes decir: Esto es lo que más quiero.

    Sabes, nuestras elecciones a menudo son muy tontas, pero las elecciones de Dios siempre son las mejores. Por ejemplo, ¡El escogió mi cara! Yo no la escogí. Y le podría decir, no tengo tu gusto. Porque hay gente tan bonita que no puedes hacer otro que decir, ¡ojala yo fuera así!  Pero solo Dios sabe lo que yo habría hecho se me hubiera dado una cara bonita. Todos me verían, y hubiera estado terriblemente tentada, creyéndome algún tipo de reina y mereciendo todo.

    Es una gran bendición confiar en que hay un Dios quien te ha creado y quien te ama.

    Con belleza física es muy fácil enamorarse de sí mismo, así como el pastor griego Narciso quien vio su propia imagen. En esta tierra tenemos la cara que Dios nos ha escogido, pero yo creo que en la eternidad, tú y yo tendremos la cara que merecemos. Cada acto de amor, de virtud, de paciencia y de altruismo, esculpa tu cara para la eternidad.

    Es una gran bendición tener fe: confiar en que hay un Dios quien te ha creado y quien te ama; en creer que tú tienes un alma inmortal. Respeta tu alma. Eso es lo que realmente importa. Pase lo que te pase, di, “Mi Dios, tal vez no fue mi elección, pero es la tuya. Y así la amo”. Yo creo que esto es clave para darle sentido a la vida.

    En el momento cuando tú te relaciones con Dios de esta manera, en el momento cuando puedas agradecerle de veras por tu existencia y agradecerle por amarte, por ser tu Salvador; solo en este momento podrás empezar a forjar buenos vínculos con los demás. Si admiras a otros seres humanos, tarde o temprano te quedarás desilusionado. Porque todos nosotros somos seres muy, muy imperfectos. Solo se puede encontrar el corazón de otro por medio de Dios.

    La belleza del celibato es la dedicación y el amor total a Dios. Por eso el apóstol Pablo estima el celibato más que el matrimonio. El ser soltero, si lo entiendes bastante profundamente, realmente no significa estar solo. Cada uno de nosotros, quienes seamos, somo creados para la comunión.

    Cuando aceptes por completo la voluntad de Dios, encontrarás a otros de verdad. También trasmitirás paz y alegría a los demás. Esto es algo que no vemos en nuestra sociedad, pero es lo que todos anhelan al fondo. Ya ves, cuando irradias alegría, tarde o temprano te van a preguntar: “¿Cuál es tu secreto?” Entonces tranquilo, sin predicar, sin dar la impresión de creerse superior o mejor que el otro, podrás compartir tu secreto. Después de todo, el Evangelio es la “buena nueva”.

    Por supuesto, hay momentos difíciles en la vida. Hay etapas de desilusión. Hay momentos cuando perdemos de vista la belleza del cielo, por causa de todas las nubes. Quizás tengas que sufrir una enfermedad severa o enfrentar un dolor tremendo, o tal vez te quedarás decepcionado sobre tal y tal cosa. Pero recuerda, cualquier dificultad que tengas que enfrentar, esa no durará. Es solo una nube. Porque Dios nos ha creado a cada uno para un propósito.

    Somos creados para la alegría. Pero no podemos experimentarla plenamente aquí en este mundo. La alegría de Dios se realiza en la eternidad. Ser cristiano es entender que la cruz, y el sufrimiento de la cruz, tienen sentido. El sufrimiento es parte de nuestra condición aquí en la tierra. No esperes el paraíso en la tierra. Pero hay un sentido; el amor de Dios y la gratitud por la vida en este mundo. Cualquiera que sea tu estado, tu situación, tu objetivo, siempre recuerda que estás creado para la alegría.

    a little blond girl on a swing
    Contribuido por Alice von Hildebrand in 2012 Alice von Hildebrand

    Extractos de entrevistas con la Dra. Alice von Hildebrand, filósofa y teóloga católica sobre temas que van desde la feminidad, el matrimonio, el celibato, al destino eterno del alma humana.

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