La doctora Alice von Hildebrand fue filósofa y teóloga católica. Fue esposa del filósofo alemán y activista antinazi Dietrich von Hildebrand. Enseñó filosofía en Hunter College durante treinta y siete años, hasta su jubilación en 1984, y es autora de varios libros. Nació en Bélgica y llegó a los Estados Unidos en 1940, donde murió en enero de 2022. Este artículo es un extracto traducido de una entrevista realizada en 2011.

Valoro mucho a las mujeres y su rol en el plan de Dios. Desde el día uno en la Biblia, la mujer es vista como un ser muy, muy importante. La mujer es creada para dar, proveer, ayudar, consolar… Estamos hechos por Dios para el amor y la comunidad. Está todo en la Biblia.

Lee Génesis, este libro contiene una gran riqueza, pero a menos que vayas de rodillas y medites en ello, no vas a captar su mensaje completo. Dios creó la naturaleza y los animales, y todo era hermoso y bueno. Mira los árboles, los pájaros, las flores, la salida del sol, la puesta del sol. Es magnífico. Y en el sexto día, Dios creó a un ser, Adán, a su imagen y semejanza. Adán miró todos los animales y encontró que ninguno era tan valioso como él. No había ninguno digno de él y de su propia grandeza. Y Adán se sentía solo.

 

Fotografía cortesía de Oleg Kirillov.

Entonces dijo Dios: "No es bueno que el hombre esté solo". Esto se debe a que estamos creados para la comunión. Como seres humanos, esa es nuestra misión en la vida. Así que Dios creó a Eva, la hizo de la costilla de Adán y se la dio. ¿Y cuál fue la respuesta de Adán al ver a Eva? Su respuesta fue el encantamiento: "Hueso de mis huesos y carne de mi carne". Yo creo que Eva también quedó impresionada con él. Allí estaba él, fuerte y valiente, y él la protegería y sería su ayuda; él estaba hecho realmente para ella, así como ella fue hecha para él.

La tragedia del feminismo de hoy es que se basa en la mentira de que nosotras las mujeres estamos siendo engañadas. Se afirma que estamos abusadas porque siempre somos nosotras quienes damos y que estamos oprimidas, de alguna manera, porque nunca podemos obtener mejores posiciones en el Estado, en la iglesia o en otras instituciones. Esta mentira es, a mi juicio, un cáncer de nuestra sociedad.

Pero una mentira aún más grande es la idea de que, desde el principio, la mujer haya sido creada inferior al hombre ¡Esto es un absurdo! ¿Qué dice Adán a Eva? Él dice algo increíble ¡Increíble! Él la llama "La madre de los vivientes". Esta es una joya ¡La madre de los vivientes! Entre la mujer y la vida hay un vínculo tan profundo, que no se puede separar. El Génesis no dice tal cosa acerca de Adán; Adán no es el padre de la vida, es Eva.

Por esto el aborto es un pecado terrible. Por primera vez en la historia, creemos que las mujeres y la vida se pueden separar. ¿Qué dice Cristo en el Evangelio, en referencia a Satanás? "Él fue un asesino desde el principio". Entonces, tienes en Satanás a un asesino y tienes en Eva a la madre de la vida.

Entre la mujer y la vida hay un vínculo tan profundo, que no se puede separar.

Hay un refrán español: si dices una mentira pequeña te van a pillar, pero si dices una gran mentira, todo el mundo va a pensar "¡Oh!, imposible que eso sea una mentira". Lo que ocurre hoy es que Satanás ha engañado a las mujeres con la creencia de que somos inferiores si damos a luz una nueva vida. Tenemos que cambiar pañales, tenemos que cocinar, tenemos que alimentar a nuestros hijos. Cuidar de un bebé nos mantiene ocupadas veinticuatro horas al día. Así que, ahora las mujeres piensan: "Si me veo obligada a permanecer en la casa cuidando a mis hijos, por el amor de Dios, ¡nunca voy a ser presidenta!, nunca voy a ser líder de la Cámara de Representantes, nunca voy a ser esto o aquello". Es una gran mentira.

Supongamos que eliges una carrera en lugar de tener hijos, supón que eres la presidenta de la Cámara de Representantes. Después de algunos años termina tu mandato. Entonces ¿quién va a hablar de ti? ¿Quién te va a recordar unos años más tarde? Pero si eres una madre, siempre tendrás trabajo y, lo más importante, tendrás la alegría de criar a un niño que está creado a imagen y semejanza de Dios, a un niño que tiene un alma inmortal. ¡Piensa en esto! Para dar a un niño amor, para educarlo, para acercarlo más a Dios. El vínculo entre madre e hijo desde el momento de la concepción es muy profundo. Como mujeres, tenemos que atesorar este regalo. Pero las feministas de hoy en día lo menosprecian y dicen que no es nada.

Simone de Beauvoir, una feminista francesa existencialista del siglo pasado, afirmó que "las mujeres no hacen nada". La tragedia es que nos hemos tragado esa mentira. Queremos tener una carrera y ser independientes. No necesitamos un marido, ya que podemos mantenernos. Al mismo tiempo, algo que es bello en la creación —que Dios creó a Eva para Adán y a Adán para Eva— es rechazado y arruinado.

¿Y cuál es el resultado? La mujer pierde su propia dignidad y su respeto por los demás. Perdemos el tiempo y nos "divertimos" con otro ser humano que, al final, a menudo despreciamos. Así que, nos echamos a perder con otra persona. No hay ese dar, solo tomamos y aparentamos. Y si no podemos aparentar satisfactoriamente, nos dejan por alguien más.

Todo esto es trágico, porque estamos creados para el amor. Cada persona tiene un alma inmortal. Cuando camino por la calle en este mundo tan triste y decadente, y me encuentro con alguien que no conozco, trato de hacer el esfuerzo de decir: "Él o ella está hecha a imagen de Dios. Tal vez está manchada, tal vez está sucia, sea lo que sea, pero la imagen todavía está allí".

Todos estamos hechos a imagen y semejanza de Dios. Y gracias a la imagen de Dios, el hombre y la mujer son iguales. Aunque nuestros cuerpos, capacidades y temperamento sean diferentes, nos complementamos el uno al otro. Esto es lo que hace al matrimonio cristiano tan hermoso. Hombre y mujer, marido y esposa, se complementan entre sí en el amor. Es en esta unión que estamos hechos el uno para el otro porque realmente estamos hechos para amar.


Traducción de Coretta Thomson