Un día de otoño de 1939, los ingleses Philip y Joan Britts leyeron un artículo en el diario, sobre un grupo de pacifistas que intentaron vivir según el sermón del monte, siguiendo el ejemplo de la iglesia primitiva. En esta comunidad, el Bruderhof —recién expulsado de Alemania por los nazis y reasentado en Inglaterra—, los británicos y alemanes trabajaban juntos como hermanos y hermanas, incluso en el contexto de la guerra mundial, que acababa de declararse. ¿Era esto lo que habían estado buscando? Philip y Joan tenían que averiguarlo. En octubre, viajaron 44 kilómetros en bicicleta hasta el Cotswold Bruderhof, se quedaron por una semana y luego decidieron volver. Allí habían descubierto un camino hacia adelante, una vida de hermandad. Vendieron la casa, dejaron sus amigos y familia, y se mudaron al Bruderhof en noviembre. Esa navidad, Philip escribió:

Llegamos hoy no como rey
con bienes para el que se adora.
Manos vacías ya traemos, porque
oímos a un bebé que llora.

No cabalgando en armas con
izada enseña voladora.
Un grito oímos que nos llamó,
será de un bebé que llora.

Pero de abierto corazón,
de donde el alba se demora.
Buscando un pesebre y una cruz
por amor a un bebé que llora.


Traducción del poema: Stephan Hinkey

Lee una colección de los escritos de Britts, en inglés: Water at the Roots: Poems and Insights of a Visionary Farmer