Indian Corn

Para los que nos sentimos movidos por motivos de justicia, de preocupación por el prójimo, o de caridad, hay muchas causas entre las cuales elegir. Sin embargo, nuestros mejores esfuerzos humanos, cuando se valen de medios ajenos al Espíritu, y cuando se dedican a fines ajenos al Espíritu de Cristo, no sólo provocan una reacción del mismo carácter, sino que perpetúan por el encadenamiento de sucesivas reacciones precisamente el mismo espíritu del mal que se quiso combatir. Quedamos encerrados en un círculo vicioso.

Pero este círculo sí que puede ser quebrado, y queda quebrado «en la Cruz», es decir: por el amor – ¡también al enemigo!; el perdón; la fe: fe en el poder victorioso de Dios, habiendo reconocido la propia incapacidad, pero asegurado en el poder del Espíritu Santo.

Fuente: No te van a faltar cruces