mixed nuts

El amor no es ni sentimental ni una emoción transitoria. Es una atención al otro que poco a poco se convierte en compromiso, reconocimiento de una alianza, de una pertenencia mutua. Es escucharle, ponerse en su lugar, comprenderle, sentirse atañido por él. Es responder a su llamada y a sus necesidades más profundas. Es compartir, sufrir con él, llorar cuando llore, alegrarse cuando se alegre. Amar es también estar alegre cuando el otro está y triste cuando permanece ausente; es morar mutuamente uno en otro, refugiándose uno en el otro. «El amor es una fuerza unificadora» dijo Dionisio el Aeropagita.

Si el amor es tender uno hacia el otro, es también tender los dos hacia las mismas realidades, es esperar y querer las mismas cosas; es comulgar en la misma visión, con el mismo ideal. Por eso, es querer que el otro se realice plenamente según los caminos de Dios y al servicio de los demás, es querer que sea fiel a su llamada, libre para amar en todas las dimensiones de su ser.

Fuente: Comunidad: Lugar de perdón y fiesta