yellow straw stars

Si somos como niños, no pensaremos en preguntar quién será el más grande en el reino de Dios. Si pedimos ser los más grandes y los primeros, terminaremos siendo menores que los más pequeños. Los que se sienten inclinados a tener el derecho a disponer, a decir la última palabra en la iglesia, no entrarán en el reino de Dios. Jesús dijo: «el que recibe en mi nombre a un niño como éste, me recibe a mí». Cuando la iglesia recibe a un niño pequeño, recibe a Jesús, de verdad recibe a Jesús en persona. Y la palabra «niño» incluye a todos los que tienen corazón de niños: los que son castos, los que tienen un corazón puro, los que no quieren ser grandes, los que son incapaces de mostrar la grandeza de sus obras. El que recibe a estas personas recibe a Jesús. Cualquiera que respeta a estas personas tiene respeto por Jesús.

Fuente: A menos que se vuelvan como niños