loaf and cup

El reproche más terrible que Jesús puede dirigir contra su iglesia es este: «tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor». Nadie debería resignarse si se encuentra en este estado tan deprimente. Mientras tengamos apenas una chispa de amor de Jesús dentro de nosotros, aunque sea la más débil, no podemos permanecer inmóviles. Su llamado tiene que penetrar nuestro corazón: «¡Recuerda de dónde has caído!».