Vivan alegres por la esperanza que tienen; soporten con valor los sufrimientos; no dejen nunca de orar... Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. – Rm 12:12,15

Señor y Dios nuestro, te damos gracias por tu Palabra en el evangelio, que trae las buenas nuevas a nuestros corazones para alegrarnos en este tiempo, aunque en todas partes la gente padece angustia y agonía. Te damos gracias porque tu evangelio llena nuestros corazones de compasión, permitiéndonos ayudar a muchos con lo que tienen que sufrir. Muéstranos la necesidad que tenemos de ti para que podamos recibir tu ayuda. Si debemos ser los primeros en sufrir todo clase de dolor y angustia, lo haremos con alegría, porque es una promesa ser bendecidos en medio del dolor. Que continuemos honrando tu nombre y alabándote por la buena noticia de tu reino, y la promesa de que todo debe trabajar en unidad para el bien, por medio de nuestro Salvador Jesucristo. Amén.