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Morning over the bay

¿Puede un matrimonio pervivir al divorcio?

por por un esposo soltero

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  • ANA MENDEZ

    Yo pase por lo mismo hace seis años, esa experiencia me llevo a conocer a Dios y desde hace 4 años soy cristiana, fue tanto mi sufrimiento q quise hasta quitarme la vida, pero ese no era el proposito de Dios para mi, actualmente llevo una relacion muy agradable con mi ex esposo pues es el ser que me dio mi mayor bendicion que son mis hijos, pero al contrario a ti yo si he perdonado de corazon ya que mi esposo me engaño con mi sobrina y luego se fue a vivir con otra mujer, pero yo lo quiero mucho como persona pero como hombre ya no, deseo que le vaya muy bien y tenga suerte, nos divorciamos. y ese es el fin asi lo creo yo... estoy bien y contenta Dios está conmigo y yo soy feliz.

  • carlos cruz rodriguez

    Hola Dios los bendiga al escuchar este testimonio se vinieron a mi recuerdos de mi vida, yo también vivi la etapa del divorcio,separación de mis hijos. Ese dolor de pensar verme solo. luche para no divorciarme pero todo cambio cuando me di que habíabido engañado todo cambio, me divorcie y mi corazón se lleno de odio estaba sufriendo me estaba comiendo por dentro por mi mente paso estar solo dure mas de un año. paso por mi mente no buscar rehacer mi vida sufría por mis hijos aló mejor también por la mama. pero hoy le doy gracias a dios por esos momentos porque ese dolor hizo que me acercara a buscar su amor,proteccion hoy me congrego en la iglecia tengo otro tipo de amistades hoy dios me a dado esa paz que me hacia falta veo la vida diferente simplemente comprendi que en mi vida no habia amor y no podia dar lo que no tenia. Dios a cambiado mi vida ya no hay coraje solamente quiero que sean felices todos. han pasado cinco años hoy comprendi que perdi pero gane me encontre a mi mismo.

  • felicita campuzano

    ME IMPACTO LA FIDELIDAD DE ESTE HOMBRE""SE Q LOGRARA PERDONAR..Y ESTRECHAR UN DIA LA MANO DE QUIEN DESEA""MI VIDA:CASADA(NO DIVORCIADA)5 HJOS 14 NIETOS"FIRME PARA Q MI MARIDO,LUEGO DE TANTOS RUEGOS,AUN DE LOS SACERDOTES"FUERA DIACONO"16 AÑOS BAJO EL MISMO TECHO..DANDO CATEQUESIS..CHARLAS,DE TODOS LOS NIVELES"HACE 5 AÑOS,FUI DE MI CASA..CONOCI UN HMBRE..Q MURIO,VOLVI A MI KSA,,A LA COMUNIDAD DE CATECUMENOS..VENDIMOS LA CSA!HOY EL ESTA CON UN HJO"SIGUE DE DIACONO"NO ME SALUDA.NO ME AYUDA..EL CELEBRA IGUAL..LO VI EN LA IGLESIA, EL DOMINGO 16..PARS COMUNION DE UNA NIETA"HABLE CON EL OBISPO"ORARE POR TU SERENIDAD"ME DIJO..ORO..LEO LA PALABRA"LLORE..PORQ ME DOY CUENTA Q ESTOY PERDIDA,,SIENTO Q ESTOY LLENA DE LLAGAS""ALGUNAS SANADAS"ME GUSTARIA TENER BUENA RELACION,CON EL PADRE DE MIS HJOS"HABLE CON EL SACERDOTE DE LA PARROQUIA DNDE TRABAJA..EL ME FUE INFIEL.YO CUANDO LO DEJE""VIVO CON UN HMBRE Q EL CONOCE..VIVO INQUIETA..NO PUEDO COMULGAR..DEJE LA COMUNIDAD"TODO"DIOS BENDIGA TU VIDA"GRACIAS""ME AYUDO TU TESTIMONIO""

  • silvia perez gomez

    yo tambien pase por esa experiencia tan dolorosa pero creo que DIOS esta simpre de nuestro lado si le entregamos a el dodas nuestras arias afectadas

  • Layéis

    M siento totalmente identificada ya voy a cumplir dos años de divorciada pero creo firmemente por lo que dice la biblia que el matrimonio es para toda la vida y que sí ponemos atención a lo que Dios nos quiere decir y no lo que queremos oír podremos mantenernos fiel a esa promesa de amor que un día hicimos. Te entiendo escritor por mi caso es muy similar. Bendiciones

  • alma cristina dejesus

    tengo un problema parecido, no me han dejado ni eh dejado a mi esposo pero pienso hacerlo, el esta fuera del pais y tiene 20 anos viajando y mis niñas y yo aun estamos esperando. tengo 11 anos de casada y de verdad estoy cansada de esperar estar junto en algun momento para siempre, pero es una persona muy despreocupada y todavia no a hecho nada para que podamos estar junto con el alla o aqui..en verda Dios no dijo casence y uno viva lejos del otro. no entiendo su despreocupacion pero yo ya estoy harta......

  • Maria Espinoza

    Tengo 20 años de casada, hemos pasado situaciones difíciles en el matrimonio, desde la falta de respeto, tolerancia y falta de amor. Hasta que sucedió lo que nunca me imaginé, pues es un hombre con convicciones muy cristianas, pero cayó en la infidelidad, y lo peor del caso con una mujer que yo había ayudado por mucho tiempo. Mi experiencia es dolorosa, pero también pude encontrar la obra de Dios, pues Dios permitió esa situación para que aprendiéramos a amarnos mas y transformar completamente nuestras vidas. A pesar de que esa relación resultó una niña, yo pedí discernimiento de espíritu para obedecer la voluntad de Dios y así fue. Dios no quiere que los matrimonios se destruyan, por eso nos enseña a perdonar y ponernos en las manos del Señor, pues cuando amamos de verdad a nuestros esposos, Dios hace cosas increíbles que no puedo ni explicarlo con palabras. Pero fue un cambio total, pues ahora estamos viviendo un matrimonio como dos pajaritos enamorados, estamos en nuestra segunda luna de miel, pero antes lo perdoné de corazón y le pedí que rompiera de raíz con esa relación para que Dios comenzara a trabajar y a obrar en nosotros de una forma inimaginable. Cuando te pones en las manos de Dios, El te hace actuar de una forma que ni vos mismos podes explicarte.

  • iraida

    opino lo mismo que tu,tengo 27 anos de casados y mi esposo anda en estetiempo con una chica q puede ser hija de el , y tengo roto el corazon y pienso q no lo perdono

¿Son las enseñanzas de Jesús sobre fidelidad para toda la vida en el matrimonio, demasiado difíciles de cumplir? Recientemente una editora de Plough Miriam LeBlanc escuchó a este hombre contar su historia y la grabó para nuestros lectores, con su permiso (él prefiere permanecer anónimo para el bien de su familia). Casado en 1991, él y su esposa tuvieron tres hijos antes de que ella lo dejara, después de diez años de casados. Hoy él dirige un ministerio para fortalecer matrimonios y ayudar a aquellos que sufren después de una separación.

Estoy solo porque soy casado, pero también divorciado. Tenemos tres hijos, y yo he estado separado por doce años. Mi esposa me dejó para estar con otro hombre. Pero no quiero que tú juzgues a nadie, porque en una separación hay dos responsables.

Dicho esto, yo decidí permanecer fiel a mi esposa. El momento de la separación fue una conversión para mí. Cuando uno está abandonado, se vive un momento de rebelión: “¿Por qué a nosotros? ¿Por qué yo?” Yo sentía mi abandono más agudamente por haber sido traicionado: mi esposa no sólo se fue, sino se fue con otro. En mi caso la separación abrió llagas profundas. Yo tenía que lidiar con esto, y fue demasiado; yo estaba totalmente destrozado. Ya no sabía más quién era yo ni adónde ir; toda referencia había desaparecido. El matrimonio se describe en Génesis como el encontrar de su otra mitad—un hombre se convierte en sí mismo por medio de su esposa. La separación significa estar perdido.

Pero eso fue el momento cuando Cristo entró en mi vida. Todo era demasiado pesado para soportar, pero yo sentí que Cristo se había juntado conmigo. De veras yo estaba solo, pero estos son momentos decisivos, porque de un momento así en adelante todo se hace posible. Algunos sienten desesperación y anhelo de venganza; yo tomé la mano de Cristo. El tiempo parece pasar muy lento, pero si Cristo actuara más rápido, no sería tan profundo. Eventualmente, yo descubrí que estaba sanado, en el sentido de que yo tenía fe en Cristo. Todavía tenía estas llagas, pero ahora podía crecer, cosa que no podía hacer antes.

También es una historia de reconciliación: la reconciliación conmigo mismo. Nosotros tenemos dos mandatos principales. Dios dice: Tú me amarás con todo corazón y alma; y tú amarás a los demás como a ti mismo. Es difícil amar a otros cuando uno no se ama a sí mismo. Yo tenía que entender mis fallas y limitaciones. Es purificador; y es una gracia poder decir a Dios, “Muéstrame mis pecados”. Esto nos permite ser purificado. Algunas personas tienen una idea errónea de Cristo como alguien sentencioso, cuando de hecho por medio de la gracia, es posible dejar evaporar los pecados en el gran amor de Dios.

Todavía hoy, yo sé que tengo mis fallas, especialmente con respecto a mi esposa. Es difícil, porque no tenemos la oportunidad de hablar juntos sobre esto. Yo sé que ya no es posible que mi esposa regrese a mi lado. En este momento, yo sé que no pasará, pero todavía espero que nos podamos reconciliar y perdonar espiritualmente uno al otro, aún no vayamos a empezar una nueva vida juntos. El amor que tenía y todavía tengo para mi esposa, ya no lo puedo expresar. Pero es un tipo de amor transcendental: mi esposa ya no quiere mi amor, pero lo puedo dar a cualquier persona que encuentro.

Es importante entender, al principio de una vida de casados, que el amor conlleva sufrimiento profundo. Mi experiencia es dolorosa, pero en ella puedo encontrar la obra de Dios. Gracias a Dios, las llagas y el sufrimiento dentro de mí son la fuente de todo mi amor. Yo no estoy solo; soy parte de un grupo de gente que ha experimentado cosas similares. Es una paradoja y a menudo otra gente no entiende. No obstante, yo me introduzco como un hombre casado, no divorciado. No se puede estar divorciado si no se está casado; punto de vista legal. Pero el matrimonio en el Señor dice: “Yo te tomo como mi esposa para toda la vida”, y al principio de nuestra vida juntos, yo dije esto. Ya que mi esposa es infiel, eso no cambia mi decisión para permanecer fiel. Ella probablemente estaría más feliz si yo me volviera a casar; no obstante, yo no hice la decisión de permanecer fiel el día de la separación, sino el día de nuestro matrimonio. ¡Yo soy un hombre casado! He hecho la decisión de ser fiel.

Hay que recordar que el matrimonio es algo que Dios exhorta. Los jóvenes de hoy tienen temor de hacer un compromiso. Prefieren vivir solos, o vivir juntos sin compromiso; otros tienen un matrimonio civil y esperan tener una ‘vida amable’. Hay una atracción, pero si una relación va a perdurar, requiere algo más profundo. Cuando una pareja se decide casar ante el Señor, se le invita a estar presente dentro de ellos. Deciden que su amor será un sacramento. Tal alianza entre un hombre y una mujer en el matrimonio Cristiano es sumamente bonita, y un símbolo del amor de Dios hacia nosotros.

Hoy, a pesar de todo el sufrimiento que he experimentado—y todavía estoy sufriendo, por supuesto, porque mi esposa vive con otro hombre—hay otro aspecto de mi sufrimiento: mi esposa ha contribuido a mi salvación, porque mi amor para ella, me ha llevado más allá de mis capacidades. El Señor dice: “Perdona a tus enemigos”. Yo no estoy seguro si todavía puedo perdonar, pero espero algún día, poder apretar la mano del hombre que vive con mi esposa.

Cuando me casé, nunca me imaginé el camino enfrente de mí. Ciertamente es “camino poco andado”; no obstante, a veces si es difícil el camino, no es que uno se haya equivocado de dirección. El Señor estará allí siempre, para brindar su gracia.

¿Te puedes identificar con la experiencia del autor? Te invitamos a compartir brevemente tu propia historia:

Más sobre este tema, ve el libro Dios, sexo y matrimonio

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