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Creados para la alegría

por Alice von Hildebrand

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  • Mónica millet

    Maravilloso todo lo que leí... Una verdadera buena noticia. Gracias!!!

La Dra. Alice von Hildebrand, filósofa y teóloga católica, es viuda del filósofo alemán y honesto orador anti- nazi, Dietrich von Hildebrand. Ella enseñó filosofía en el Colegio Hunter durante treinta y siete años, hasta su retiro en 1984, y ha escrito varios libros. Nació en Bélgica y llegó a los Estados Unidos en 1940. En una entrevista de gran alcance el pasado octubre en su apartamento de Manhattan, Hildebrand de 88 años de edad, habló largo y tendido sobre temas que van desde la feminidad, el matrimonio, el celibato, hasta el destino eterno del alma humana.

Durante la Segunda Guerra Mundial, yo estaba en el último barco estadounidense que salió de Francia, y nos detuvo un submarino alemán. Nos dieron una hora para salir del barco. Yo estaba absolutamente convencida de que iba a morir. ¡Absolutamente! Y tuve una experiencia sumamente poderosa. En un décimo de un centésimo de un segundo, vi mi vida frente a mí, con el más detalle que se puede imaginar. Fue increíble. ¿Y de qué me di cuenta?

Dios ha creado a cada persona para un propósito. Él tiene su plan de amor para ti, para mí, para todos. El problema es que nosotros hacemos nuestros propios planes. Queremos que se realicen de cierta manera  y en cierto momento. Y nos volvemos amargados  cuando no se materializan. Sin embargo, se necesita llegar a un momento de la vida cuando se puede decir, “Tú, oh Señor, escoge por mí”.

Santa Teresita del Niño Jesús dijo algo que me ha impresionado muchísimo: “lo que más quiero es lo que Dios escoge por mí”. Cielo santo, ¿qué más quieres? Si Dios escoge para ti una vida soltera, debes decir: Esto es lo que más quiero.

Sabes, nuestras elecciones a menudo son muy tontas, pero las elecciones de Dios siempre son las mejores. Por ejemplo, ¡El escogió mi cara! Yo no la escogí. Y le podría decir, no tengo tu gusto. Porque hay gente tan bonita que no puedes resistir decir, ¡ojala yo fuera así!  Pero sólo Dios sabe lo que yo habría hecho se me hubiera dado una cara bonita. Todos me verían, y hubiera estado terriblemente tentada, creyéndome algún tipo de reina y mereciendo todo.

Con belleza física es muy fácil enamorarse de sí mismo, así como el pastor griego Narciso quien vio su propia imagen. En esta tierra tenemos la cara que Dios nos ha escogido, pero yo creo que en la eternidad, tú y yo tendremos la cara que merecemos. Cada acto de amor, de virtud, de paciencia y de altruismo, esculpa tu cara para la eternidad.

Hay bendición enorme en tener fe: en confiar que hay un Dios quien te ha creado y quien te ama; en creer que tú tienes un alma inmortal. Respeta tu alma. Eso es lo que realmente importa. Pase lo que te pase, di, “Mi Dios, tal vez no fue mi elección, pero es la tuya. Y así la amo”. Yo creo que esto es clave para darle sentido a la vida.

En el momento que tú te relaciones con Dios de esta manera, el momento cuando puedas agradecerle de veras por tu existencia y agradecerle por amarte, por ser tu Salvador—sólo en este momento podrás empezar a establecer  relaciones bonitas con los demás. Si te basas o admiras a otros humanos, tarde o temprano te quedarás desilusionado. Porque todos nosotros somos seres muy, muy imperfectos. Sólo se puede encontrar el corazón de otro por medio de Dios.

La belleza del celibato es dedicación y amor total a Dios. Por eso el apóstol Pablo estima el celibato más que el matrimonio. El ser soltero, si lo entiendes bastante profundamente, realmente no significa estar solo. Cada uno de nosotros, quienes seamos, se creó para la comunión.

Cuando aceptes por completo la voluntad de Dios, encontrarás a otros de verdad. También radiarás paz y alegría. Esto es algo que no vemos en nuestra sociedad, pero realmente, es lo que todos anhelan. Ya ves, cuando irradias alegría, tarde o temprano te van a preguntar, “¿Cuál es tu secreto?” Entonces, suavemente, sin predicar, sin dar la impresión de creerse superior o mejor, podrás compartir tu secreto. Después de todo, el Evangelio es  “buenas nuevas”. Y de veras,  ¡eso es lo que es!

Por supuesto, hay momentos oscuros en la vida. Hay etapas de desilusión. Hay momentos cuando perdemos de vista la belleza del cielo, por causa de todas las nubes. Quizás tengas que sufrir enfermedad severa o enfrentar dolor tremendo, o tal vez te quedarás decepcionado sobre esto o eso. Pero recuerda, cualquier dificultad que tengas que enfrentar, no durará. Es sólo una nube. Porque Dios nos ha creado a cada uno para un propósito.

Hemos sido creados para la alegría. Pero, no se le puede experimentar plenamente aquí en este mundo. La alegría de Dios,  por último se realiza  en la eternidad. Ser cristiano es entender que la cruz y el sufrimiento de la cruz, tienen sentido. El sufrimiento es parte de nuestra condición aquí en la tierra. No esperes el paraíso en la tierra. No. Pero hay un sentido; el amor de Dios y la gratitud por la vida en este mundo. Cualquiera que sea tu estado, tu situación, tu objetivo, siempre recuerda que estás creado para la alegría.

A mother and child in a joyful embrace.
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Contribuido por Alice von Hildebrand in 2012 Alice von Hildebrand

Extractos de entrevistas con la Dra. Alice von Hildebrand, filósofa y teóloga católica sobre temas que van desde la feminidad, el matrimonio, el celibato, al destino eterno del alma humana.

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