Plough Logo

Shopping Cart

  Ver carrito

Subtotal:

Caja
Morning over the bay

Da tu corazón

por Johann Christoph Blumhardt

2 Comentarios
2 Comentarios
2 Comentarios
    Enviar
  • Liana

    Muy buena lectura, gracias por la guia espiritual

  • José Augusto Alcaráz

    Muy buena lectura y muy sabias palabras, hoy me comprometo a dar y entregar a Jesucristo mi corazón y toda mi vida. Bendiciones!!

Oh, hijo mío, dame tu corazón; que tus ojos se deleiten en seguir mis caminos. Proverbios 23:26, NTV

En última instancia, ¿qué quiere Dios de nosotros? Nuestro corazón. Actuar o vivir un poquito respetable de vez en cuando; sentirnos bien por nuestras virtudes y éxitos; pasar satisfecho por la vida siendo un modelo para muchos—el Señor no quiere nada de eso. Dios quiere tu corazón, tu alma, tu ser verdadero. Lo que cuenta al final es que tú ames al que tiene misericordia, y que él posea tu corazón entero.

El corazón que busca el bien, mira hacia Dios. Tal corazón se alegra por el milagro de su gracia. La gracia de Dios siempre se da a un corazón que la busca, y cuando llega el consuelo, tu corazón se inundará de más amor, y te sentirás librado de todo lo que te ata y te impide de ser sincero. Estarás realmente alegre, y podrás dar o retener sin reservas lo que el Espíritu requiera de ti. Ya no creerás que necesites estar al nivel de nadie ni nada, porque tu amor a Dios, a quien perteneces, te ayudará a mantenerte firme. Tu corazón latirá por lo que es agradable para Dios, y sentirás pena por lo que pasa en contra de su voluntad.

Feliz y segura es la persona que ha entregado a Dios el corazón entero. Qué fácil es hacerlo si solamente miramos hacia Jesús, hijo de Dios y hermano nuestro, cuyo corazón puro nos anhela y nos trata de alcanzar.

Si no das el corazón entero a Jesús, eventualmente sufrirás confusión por lo que pasa en tu vida—especialmente si las cosas no salen bien o si tienes que sufrir. No podrás percibir a dónde Dios te dirige, y estarás tentado a murmurar y quejarte y volverte amargado. No sólo mirarás las cosas de una perspectiva humana, sino también correrás el riesgo de caer en la duda e incredulidad. Entonces toda tu bondad, todos tus esfuerzos espirituales, no contarán para nada.

Dios quiere que tú regocijes en su voluntad; así que acéptala con humildad y gratitud. Cuando él posee tu corazón, él te guiará, no por las circunstancias ni por el remolino de eventos que te abruma, sino por su palabra. Sabrás cómo aceptar lo que Dios te envía porque ya no tendrás una voluntad separada de él, ni una voluntad propia.

Ojalá que aprendas a dar tu amor y tu corazón a Dios cada día de nuevo, para que sus caminos—aun los caminos duros—no te parezcan extraños ni desagradables. Entrégale el corazón y deja que tus ojos se deleiten en seguir sus caminos, a pesar de lo que te pase o no te pase en la vida.

Traducido del libro Thy Will Be Done

Imagen: Ivan Aivazovsky, American Shipping off the Rock of Gibraltar (detalle)

Detail from a painting by Aivazovsky showing a ship in the high seas at sunset.
¿Tiene usted algún comentario? Únase a la conversación. 2 Comentarios
Contribuido por Johann Christoph Blumhardt Johann Christoph Blumhardt

El Blumhardt mayor, Johann Christoph (1805-80), estudió para el ministerio reformado y, después de un breve plazo como ejecutivo de una sociedad misionera, se hizo pastor en Möttlingen, pueblo casi desconocido en el sur de Alemania. Él continuó su ministerio hasta su muerte en 1880.

Aprender más
2 Comentarios