Yo soy el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí y yo conozco a mi Padre, así también yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Yo doy mi vida por las ovejas. – Jn 10:14-15

Querido Padre celestial, te damos gracias porque tu voz alcanza nuestros corazones y podemos decir con alegría, "Pertenecemos a ti, nosotros también somos tuyos". Queremos llevar una vida que demuestre que pertenecemos a ti, nunca dejarnos desviar, nunca más darle entrada al egoísmo, siempre ganando fuerza del amor de Jesucristo. Protege nuestro hogar. Cuida de cada uno de nosotros. Protege a todos en nuestros caminos. Oh Dios todopoderoso, acompáñanos en los muchos peligros que nos rodean, y concede que siempre nos regocijemos porque nuestros nombres están escritos en el cielo. Amén.