¡Sea la gratitud tu ofrenda a Dios; cumple al Altísimo tus promesas! Llámame cuando estés angustiado; yo te libraré, y tú me honrarás. Sal 50:14-15

Querido Padre celestial, juntos deseamos alabarte y darte gracias con todo nuestro corazón por tu bondad y salvación de nuestras muchas necesidades. Acepta nuestro agradecimiento y ayúdanos a andar nuestros caminos con el corazón siempre alegre. Por favor prepáranos para cualquier cosa que sea tu voluntad con nosotros tus hijos. Bendice nuestras vidas individualmente y bendícenos en comunidad. Permite irradiar tu Espíritu en todos los lugares para dar consuelo al corazón de los humanos, para restaurar y fortalecer su fe. Que siempre sea alabado tu nombre. Amén.