Y es que, para avergonzar a los sabios, Dios ha escogido a los que el mundo tiene por tontos; y para avergonzar a los fuertes, ha escogido a los que el mundo tiene por débiles. 1 Cor 1:27

Dios, Señor nuestro, venimos a ti necesitados y asimismo ricos, débiles y también fuertes; orando que tu promesa se cumpla en Cristo Jesús, nuestro amado Señor y Salvador. Que llegue el momento cuando los cielos se abran y una nueva luz brille sobre la tierra, momento cuando los humanos te darán gracias y alabarán recibiendo de ti paz eterna y felicidad. Recuerda a las muchas personas que tienen necesidad en estos días. Recuerda nuestra nación y a todos los que trabajan por el bien de nuestro país. Bendícelos y ayúdalos. Oh Señor y Dios nuestro, ayuda a los moribundos, concede que lleguen a ti porque son tuyos. Tu ayuda traerá vida de la muerte, alegría del dolor y la necesidad. Querido Padre celestial, que tu nombre sea honrado, que venga tu reino, que se haga tu voluntad en la tierra y en el cielo. Amén.