Durante el gobierno de estos reyes, el Dios del cielo establecerá un reino que jamás será destruido ni dominado por ninguna otra nación, sino que acabará por completo con todos los demás reinos, y durará para siempre. Dn 2:44

Señor, Dios nuestro, porque tú obras en nosotros y en nuestras vidas te damos gracias, tú nos muestras compasión, sin importar la cruz que debemos soportar. Deseamos regocijarnos en ti y esperar pacientes hasta que se haya cumplido tu propósito y tu reino se levante en la tierra. Protege a cada uno de nosotros. Que nuestros corazones obtengan fuerza y alegría inagotable en Cristo Jesús el Salvador, esperando y creyendo constantemente, siempre buscándote a ti. Porque tú eres el Dios todopoderoso, quien vendrá en Cristo Jesús para establecer su reino entre los pueblos y al final revelar su verdad y plenitud. Entonces el conocimiento de tu voluntad se extenderá a todas las naciones, el bien y el mal vendrán ante ti y serán juzgados según tu misericordia y amor incondicional. Amén.