yellow primrose

El Señor es, con los que lo honran, tan tierno como un padre con sus hijos; pues él sabe de qué estamos hechos: sabe bien que somos polvo. Sal 103:13-14

Señor, Dios nuestro, Padre celestial, misericordioso y todopoderoso, rogamos que nos cuides como a tus hijos. Ya que pese a todo, todos podemos ser hijos tuyos para alabarte por todo el bien que estás haciendo y por todo lo que aún quieres hacer por nosotros. Escucha nuestra oración cuando nos dirigimos a ti con alguna preocupación particular. Pedimos que se haga tu voluntad en nosotros, para que todo se realice de acuerdo a tu buen propósito, que seamos alegres aun en momentos graves y difíciles, y que nos mantengamos firmes en lo que tú has prometido. Amén.