sprays of white and pink heather

El Señor atiende al clamor del hombre honrado, y lo libra de todas sus angustias. El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza. Salmos 34:17–18

Dios nuestro Señor y padre en el cielo y la tierra, estamos agradecidos que tú tienes un pueblo a quien decir, ‘Ustedes son míos’. Concédenos también poder pertenecer a este pueblo. Fortalécenos en la fe de que somos tuyos, para conocer tu reino y justicia. Protégenos en todos los caminos que seguimos durante nuestra vida en la tierra. Malos son los tiempos, pero pase lo que pase, cada uno de nosotros tiene en su corazón la certeza de ser tuyos. Por mucho tiempo tú nos has vigilado y guardado. Afirmamos una y otra vez; ‘Señor Dios, por medio de Jesucristo nuestro Salvador somos tuyos’. Amén.