sprig of blueberries

¡Con qué ansia y fervor deseo estar en los atrios de tu templo! ¡Con todo el corazón canto alegre al Dios de la vida! Aun el gorrión y la golondrina hallan lugar en tus altares donde hacerles nido a sus polluelos, oh Señor todopoderoso, Rey mío y Dios mío. ¡Felices los que viven en tu templo y te alaban sin cesar! Salmos 84:2–4

Señor Dios, nuestras almas anhelan por ti y tu gloria, y por el día cuando se dirá: “¡Todo se ha logrado! Ahora viene tu reino. Ahora comienza tu día. Cuando miramos hacia atrás en todo lo que nos ha pasado, todo se esclarece.” Gracias por permitirnos vivir sin temor, restablecidos y renovados una y otra vez, esperando el bien que tú das en la tierra. Indícanos el camino que debemos andar. Otorga tu bendición en nuestro corazón, para que aun en la necesidad y la muerte, el temor y la aflicción, siempre tengamos luz y fuerza. Tú eres nuestra salvación, Dios nuestro Señor; de ti viene la salvación de las almas. Nosotros confiamos en ti hoy y cada día. Alabamos tu nombre y esperamos en ti el día que tienes preparado para el mundo entero: día cuando la luz iluminará el corazón de cada ser humano. Amén.