hemlock twig

Vengan a mí, que yo los salvaré, pueblos del extremo de la tierra, pues yo soy Dios, y no hay otro. Yo lo juré por mí mismo, hice una promesa de triunfo, y esa promesa se cumplirá: que ante mí todos doblarán la rodilla, y por mí jurarán todos. Is 45:22-23

Señor Dios, nos arrodillamos ante ti para adorarte, por tus hechos poderosos en el cielo y en la tierra y por permitir a los humanos ser tus hijos y tus servidores. Tú has hecho grandes proezas a muchas personas, permitiendo a ellos servirte, y tú harás aún más. Porque tú has prometido que los senderos humanos se harán rectos. Tú has prometido que todo lo que hacemos es para tu servicio por medio de Jesucristo, Salvador del mundo, a quien nosotros seguimos. Él será revelado al mundo entero, entonces las naciones serán llamadas para servirte y así tu voluntad se hará en la tierra como se hace en el cielo. ¡Alabado sea tu nombre, Señor Dios nuestro! A ti abrimos nuestro corazón. Vivos o muertos somos tuyos. Amén.