brown and green pine needles

En mi angustia llamé al Señor, pedí ayuda a mi Dios, y él me escuchó desde su templo; ¡mis gritos llegaron a sus oídos! Sal 18:6

Querido Padre celestial, nos regocija que tú eres nuestro Padre. Nos regocija que tú gobiernas y conduces a cada uno de nosotros de modo que nuestro camino de vida nos lleva a lo que es bueno y genuino y no nos atoramos con una u otra preocupación. Guíanos, renuévenos, y una y otra vez libéranos para seguir adelante, encontrando nuevo valor y alegría para nosotros y nuestro prójimo. Así entonces nosotros podamos alabarte, y tu fuerza y poder puedan ser revelada a nosotros, tu cielo baje a la tierra y tu voluntad se hará en la tierra. Tu ayuda llegará a los pobres, a los débiles, a los humildes, a los enfermos y los que sufren aquí en el mundo. ¡Que tu nombre sea alabado! Nos regocija tu nombre. Amén.