En los últimos tiempos quedará afirmado el monte donde se halla el templo del Señor. Será el monte más alto; más alto que cualquier otro monte. Todas las naciones vendrán a él; pueblos numerosos llegarán, diciendo: «Vengan, subamos al monte del Señor, al templo del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y podamos andar por sus senderos.» Porque de Sión saldrá la enseñanza del Señor, de Jerusalén vendrá su palabra. Mi 4:1-2

Señor, Dios nuestro, nos reunimos en tu presencia, provenientes de este mundo tan lleno de sufrimiento, dolor y desgracia donde bien podríamos tener miedo. Sin embargo, nosotros no dependemos de este mundo. Nosotros dependemos de ti, Dios todopoderoso. Tú eres nuestro Padre, y no importa lo que pase, seguiremos siendo tus hijos y recibiendo tu bendición. Entonces protégenos en este tiempo presente. Incluso cuando una ola de maldad parece que cae sobre nosotros y nuestro corazón está como piedra, tú nos sostendrás. Tú nos fortalecerás para nosotros poder confrontar este tiempo con paciencia, esperanzados en ti y lo que tú haces a todas las personas, quienes son tu gente tal como somos. Que la alabanza de tu nombre esté en nuestros corazones siempre. Amén.