Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer, sometido a la ley de Moisés, para rescatarnos a los que estábamos bajo esa ley y concedernos gozar de los derechos de hijos de Dios. Ga 4:4-5

Oh Señor Dios, te damos gracias por todo lo que tú nos permites ver y oír. Que nuestros corazones despierten y vivan por todo lo que recibimos para aguardar tu revelación final y reconocer tu voluntad última a los humanos y todas las naciones de la tierra. Escúchanos en estos días, porque sabemos que tu reino llegará. Tu reino lo tenemos ante nuestros ojos. Tu Palabra, tu ayuda está llegando, y la luz de Cristo Jesús amanecerá para todo el mundo. ¡Alabanza y honor a ti por todo lo que haces! Que nuestros ojos vean todo esto para hacer de la expectación de los últimos días una expectación viva, llena de gozo y bendición. Queremos esperar con alegría, con amor y anhelo del día que está llegando para tu gloria. Amén.