Juan es aquel de quien dice la Escritura: “Yo envío mi mensajero delante de ti, para que te prepare el camino.” Mt 11:10

Dios, nuestro Señor, gracias por traernos un día glorioso. Haz que los rayos de tu gracia, la gracia de Jesucristo, brille en nuestros corazones para nacer verdaderamente del Espíritu y servirte a ti en todo momento como tus hijos, también cuando lleguen días difíciles. Por medio de tu poder y revelación, líbranos de todo lo terrenal. Líbranos de preocupaciones y de placeres. Oh Señor Dios, nosotros somos tus hijos. Venimos ante ti, Padre celestial y tú nos aceptarás, para que nosotros seamos un pueblo que prepare el camino para ti. Que toda palabra que tú pronuncias sea de bendición para nosotros y nos dé felicidad en la expectación por el día de Cristo Jesús, el cual ha comenzado con poder y gloria, y traerá aun más poder y gloria cuando todo se haya cumplido de acuerdo a tu misericordioso y perfecto precepto. Oh Dios, tus hijos suplican a ti, "Acéptanos. Escúchanos. Pon luz ardiente en nuestros corazones para el día de tu grandiosa llegada" Amén.