Peppers

No hay derecho para estar tristes. Un cristiano no puede ser pesimista. Un cristiano siempre debe de alentar en su corazón la plenitud de la alegría. Hagan la experiencia, hermanos; yo he tratado de hacerla muchas veces. Y en las horas más amargas de las situaciones, cuando más arrecia la calumnia y la persecución, unirme íntimamente a Cristo, el amigo, y sentir más dulzura que no la dan todas las alegrías de la tierra—la alegría de sentirse íntimo de Dios aun cuando el hombre no lo comprenda a uno—es la alegría más profunda que pueda haber en el corazón.

Fuente: La violencia del amor