straw stars and juniper

Cantamos durante el Adviento: «¡Cabezas alzad, puertas abrid!» y con estas palabras afirmamos que ninguno de nosotros viva en un espacio completamente cerrado...Como cristianos no creemos en muros, sino que la vida se extiende ante nosotros; que la puerta siempre puede ser destrancada; que no hay abandono ni defección final. No creemos que pueda ser «demasiado tarde» nunca. Creemos que el mundo está lleno de puertas que pueden abrirse: entre nosotros y los demás. Entre la gente alrededor nuestro. Entre hoy y mañana. Nuestro ser interior se puede destrancar también: aún dentro de nosotros mismos, hay puertas que se deben abrir.

Fuente: Puertas al Banquete