white shell

En lo más crudo del invierno los árboles están desnudos y parecen muertos. Pero cuando llega la primavera, revientan los brotes de hojas y flores, y aparecen los primeros frutos. Así fue con la muerte y resurrección del Maestro. Así será con todos nosotros, que fielmente cargamos con el peso del sufrimiento y la muerte. Aunque podamos parecer aplastados y muertos, daremos todavía hermosas flores y gloriosos frutos de vida eterna.

Fuente: Enseñanzas del maestro