white cabage butterfly

Eclipse de la luz del cielo, eclipse de Dios—tal es en verdad el carácter de la hora histórica que el mundo atraviesa. Mas no se trata de un proceso que pueda explicarse adecuadamente enumerando las transformaciones acaecidas en el espíritu humano. Un eclipse del sol es algo que tiene lugar entre el sol y nuestros ojos, no en el sol mismo. Por otra parte, la filosofía no nos considera ciegos ante Dios. La filosofía sostiene que carecemos en la actualidad sólo de la orientación espiritual que puede posibilitar una reaparición de «Dios y los dieses», una nueva procesión de imágenes sublimes. Mas cuando, como en este caso, algo tiene lugar entre el cielo y la tierra, uno lo pierde todo cuando insiste en descubrir, dentro del pensamiento terrenal, el poder capaz de develar el misterio. Quien rehúsa someterse a la realidad efectiva de la transcendencia como tal—nuestro vis-à-vis—contribuye a la responsabilidad humana por el eclipse.

Fuente: Eclipse de Dios