Dragonfly

Si un recién nacido no llora y grita, debemosdarle un azote en las nalgas para que lo haga. A nadie le gusta golpear a un niño, pero el azote hace que reaccione y que sus pulmones se llenende aire de vida. Así es el perfecto amor, Dios puede aguijonearnos con dolorosas bofetadaspara que la respiración de la plegaria fluya libremente a través de los pulmones de nuestrasalmas. Esta es la única medicina que nos hace fuertes y nos mantiene sanos para la vida eternal.

Fuente: Enseñanzas del maestro