red dew berry

A menos que tengamos comunidad de cuerpo y de las cosas materiales, jamás tendremos comunidad de asuntos espirituales. No somos únicamente espíritus; somos seres humanos de carne y hueso. Necesitamos comer cada día. Necesitamos ropa para cada estación del año. Debemos compartir nuestras herramientas; debemos trabajar juntos, comunalmente, y no cada uno para su cuenta. De lo contrario, nunca podremos hacernos uno, en el amor de Cristo, nunca podremos hacernos el rebaño, la comunidad de Jesús que se levanta y dice al mundo: «Ahora las cosas deben hacerse totalmente diferente, el individuo debe dejar de vivir para sí mismo y hacer surgir una sociedad de hermanos y hermanas, hoy día».

Fuente: Action in Waiting