pinkish diorite

Es algo sorprendente cómo él – que sostiene mil mundos – se encierra dentro de nosotros por amor. Y, para evitarnos sobresaltos, no se da a conocer bruscamente. Va preparando nuestro interior a su medida; nos va ensanchando poco a poco el corazón. Hay algo más sorprendente todavía. ¡El Señor de todo, dueño de nuestra vida, no modifica nada dentro de nosotros mismos si no se lo permitimos! Espera que le entreguemos nuestra libre voluntad y todo lo que somos.

Fuente: Recursos Católicos