new green leaves

Pasamos mucho tiempo en nuestra vida tratando de aliviar y evitar el sufrimiento y, cuando llega, no sabemos qué hacer con él. Menos aún sabemos cómo ayudar a otros que sufren. Le resistimos, echamos la culpa a individuos y a sistemas sociales y tratamos de protegernos. Rara vez nos ponemos a pensar en que el sufrimiento puede ser un don de Dios para llamarnos a ser más santos.

Fuente: En busca de paz