Wood Shavings

Mientras estamos en este mundo, es imposible renunciar al mismo. Si yo abandono la ciudad y me voy a vivir a la jungla, aprenderé que la jungla también forma parte del mundo. Resulta ridículo pensar eso de renunciar al mundo. Nadie, excepto a través de la muerte, puede renunciar al mundo. Dios creó esta tierra para vivir, movernos y ser. La santidad de Dios reside en que nosotros podemos hacer uso de las cosas del mundo correctamente, lo cual nos prepara para nuestra verdadera vida espiritual.

Fuente: Enseñanzas del maestro