Feathers

De la historia que nos contó Jesús acerca del hijo pródigo sabemos que Dios ayuda aun a los que no lo merecen…Habrá lectores que dirán que el hijo pródigo regresó arrepentido a la casa de su padre. Es verdad; pero, ¿quién sabe? Tal vez salió a parrandear y derrochar dinero el próximo sábado por la noche; quizás, en vez de ayudar en la finca, pidió que lo enviaran a terminar sus estudios, provocando una vez más la justa indignación de su hermano…Jesús tiene otra respuesta para eso: perdonar al hermano setenta veces siete. Siempre hay respuestas, aunque su intención no es siempre la de apaciguar.

Fuente: En busca de paz