Honeycomb

Como los magos de oriente siguieron su estrella y se encontraron con Jesús, llenándose de inmensa alegría su corazón, nosotros también, aun en las horas de la incertidumbre, de las sombras, de la oscuridad,como las tuvieron también los magos, no dejemos de seguir esa estrella, la de nuestra fe.

Fuente: La violencia del amor