Flint pebble

Prestamos más atención a morir que a la muerte. Nos preocupa más pasar el acto de morir que superar la muerte. Sócrates dominó el arte de morir; Cristo superó la muerte como último enemigo. Existe una verdadera diferencia entre las dos cosas; la una entra dentro del alcance de las posibilidades humanas; la otra significa resurrección. No es en virtud del ars moriendi (el arte de morir), como podrá soplar un viento nuevo y vivificador sobre nuestro mundo presente. Eso únicamente lo puede producir la resurrección de Cristo. Ésta es la respuesta que encontró Arquímedes al desafío: «Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo». Si aunque sólo fuesen unas pocas personas las que creyeran realmente eso y actuaran en consecuencia en sus vidas cotidianas, cambiarían muchas cosas... Eso es lo que significa vivir a la luz de la resurrección.

Fuente: Bread and Wine