Feathers

Cuando medito en el camino de la fe, la imagen que me viene es la de una montaña muy alta. La cumbre de esta montaña no se ve. Está oculta en las nubes. Esta cumbre es el misterio del amor divino. Cada Iglesia, cada comunidad emprende la ascensión de esta montaña con su propio camino, su tradición, sus convicciones, sus ritos y costumbres. Cada religión, cada confesión, cada Iglesia y cada ser humano sube por su propio camino de herradura y todos los caminos a veces se acercan y a veces se alejan unos de otros. Pero, a medida que nos acercamos a la cumbre, todos los caminos se hacen cada vez más cercanos los unos de los otros y las huellas particulares de cada uno se pierden en la nube en la que penetramos juntos. A más altura lleguemos, más uno, más hermanos seremos. Todavía falta mucho para entrar en la nube del misterio divino pero a medida que nos amamos más en Cristo también nos acercamos más a Dios.

Fuente: P. Simón Pedro Arnold (inspirado de una reflexión del prior de Argelia, Christian de Chergé). Monasterio Benedictino de la Resurrección. Chucuito, Perú.